El cáncer de mama es el más frecuente a nivel mundial. Detectado a tiempo, tiene hasta un 90% de probabilidad de cura. ¿Cómo ha sido la evolución en el diagnóstico y los tratamientos? ¿Cuáles son los más punteros? ¿Qué nos depara el futuro? Analizamos estas cuestiones charlando con varios especialistas de Quirónsalud.

Puede que sea un familiar, una amiga, una vecina, una compañera de trabajo… o tú misma. Hoy en día prácticamente todos conocemos a alguien que ha padecido cáncer de mama o está pasando por ello. Y es que cada 15 segundos se diagnostica a una mujer de cáncer de mama en el mundo. Hablamos de cerca de dos millones de casos al año, 33.000 solo en España (datos de 2019).

“La evolución en los últimos 10 años ha mostrado una curva ascendente, con un aumento en la incidencia de aproximadamente un 20%, pero afortunadamente la mortalidad ha ido descendiendo a un ritmo importante, de casi un 1,5% anual”, afirma la Dra. Esther Suárez Agustín, Responsable de diagnóstico y tratamiento del Cáncer de Mama en la Unidad de la mujer del Hospital Ruber Internacional.

“Cada 15 segundos se diagnostica una mujer con cáncer de mama en el mundo”

Los doctores de Quirónsalud consultados cifran en un 90% la supervivencia global en España a los 5 años (50% si se trata de cáncer de mama avanzado o metastásico) y atribuyen estas altas tasas de curación a los tratamientos y nuevas terapias individualizadas y, sobre todo, a las técnicas de diagnóstico precoz. Como explica el Dr. Jesús García Foncillas, jefe del Servicio de Oncología y director del Instituto Oncohealth del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, “la Sociedad Americana de Oncología Médica ha constatado que el diagnóstico en estadios precoces, fundamentalmente la posibilidad de detectar un cáncer de mama en estadios T1 o T2, sin ganglios afectos, es capaz de mejorar el pronóstico y supervivencia en el contexto global de estas pacientes hasta un 36%”. “Eso significa que podemos salvar como mínimo a una de cada tres mujeres diagnosticadas de cáncer de mama. Por eso los programas de despistaje poblacionales y la asistencia precoz ante cualquier signo de alarma es fundamental para conseguir este logro”, añade el especialista, cuyo centro hospitalario cuenta con el Sello de Calidad en Información al paciente con cáncer de mama que otorgan la Fundación ECO y Fundamed.

19 de octubre
Día Internacional del Cáncer de Mama
Para entender un poco mejor la enfermedad a la que se enfrentan 1 de cada 8 mujeres en el mundo vamos a repasar una serie de conceptos básicos
Perfil del paciente
Es una enfermedad causada por mutaciones a nivel celular en la mama, que alteran el control de la proliferación y muerte de las mismas
Existen varios subtipos con características clínicas y pronósticas diferentes. Aparte del tipo histológico y el grado de diferenciación del tumor, a nivel molecular se distinguen por ser tumores hormonodependientes o no (tienen receptores para estrógenos y progesterona), poseer el gen de amplificación HER-2, y presentar un índice de proliferación (Ki 67) mayor o menor.
Qué es
El rango de edad es muy amplio. La mayoría se diagnostican a mujeres entre los 35 y los 80 años, con un pico en torno a los 60 – 65 años.
El 1% de los cánceres de mama se dan en hombres.
FACTORES DE RIESGO MODIFICABLES
Prevención:
Tipos

Se puede prevenir actuando sobre las causas que lo producen o aumentan la probabilidad de padecer esta enfermedad, aquellos factores de riesgo modificables.

Además, es muy importante la concienciación de la población para que asistan a los cribados que se realizan desde las organizaciones implicadas (con mamografías en aquellas pacientes asintomáticas) y para que estén alerta y acudan al especialista ante cualquier síntoma de alarma como bultos, secreciones…
HORMONAS SEXUALES EXÓGENAS, OBESIDAD, ALCOHOL, TABACO, FACTORES REPRODUCTVOS, ACTIVIDAD FÍSICA, ESTILO DE VIDA
FACTORES DE RIESGO NO MODIFICABLES
EDAD, SEXO, RAZA, HORMONAS SEXUALES ENDÓGENAS, EDAD DE PRIMERA REGLA, EDAD DE MENOPAUSIA, FERTILIDAD, DENSIDAD DE TEJIDO MAMARIO, ANTECEDENTES PERSONALES Y FAMILIARES CON PATOLOGÍA MAMARIA Y ALTERACIONES GENÉTICAS

 

Técnicas diagnósticas

La mamografía es hoy en día el método principal de diagnóstico en cáncer de mama. “Ocho ensayos clínicos aleatorios han demostrado que esta prueba de imagen reduce la mortalidad por cáncer de mama en al menos un 20%”, destaca el Dr. José Claudio Maañón, jefe de la Unidad Integral de Mama del Hospital Quirónsalud Málaga. Pero, además, “contamos con la ecografía, que si bien no ha demostrado la misma utilidad en cuanto a cribado poblacional, se considera un método complementario infaltable. También, la resonancia magnética o el PET- TAC, para ciertas indicaciones”, agrega.

En este campo, la tecnología juega un papel fundamental “para detectar precozmente, diferenciar y caracterizar nódulos que a veces pueden pasar desapercibidos con tecnología no tan avanzada, y guiar a la toma de biopsia en el lugar correcto con la mínima invasividad y el mayor rendimiento diagnóstico que se puede conseguir”, constata el Dr. García Foncillas.

Porque no debemos pasar por alto que el diagnóstico de este tipo de tumores requiere siempre una biopsia que sigue a las pruebas de imagen. En esta área “el intervencionismo con la realización de técnicas de biopsia evita biopsias quirúrgicas innecesarias. Inicialmente se realizaban PAAF (punción-aspiración con aguja fina) y actualmente las técnicas más utilizadas son la BAG (biopsia con aguja gruesa) o BAV (biopsia asistida por vacío)”, señala la Dra. Suárez Agustín.

Abordaje terapéutico

Tecnología y progreso son también cruciales si hablamos de tratamientos. Consultado al respecto, el Dr. Salvador Blanch, oncólogo médico especialista en patología de cáncer de mama y diagnóstico precoz del Hospital Quirónsalud Valencia, nos explica que los tres pilares más importantes son la cirugía, la radioterapia y la oncología médica.

Analizando el primer pilar, el Dr. Aleix Prat, Jefe de la Unidad de Cáncer de Mama en el IOB Instituto de Oncología del Hospital Quirónsalud Barcelona, nos cuenta que “todas las pacientes con cáncer de mama aparentemente localizado deben operarse. No obstante, a veces el primer tratamiento no es la intervención quirúrgica sino un tratamiento farmacológico de 3 -6 meses de duración antes de operar”.

Pero “en ciertos casos de mujeres con enfermedades avanzadas pueden llevar tratamiento oncológico sin estar indicada la cirugía o pacientes de edad avanzada con alto riesgo quirúrgico, puede recibir tratamiento oncológico y controlar la enfermedad sin cirugía”, matiza además el Dr. Francisco Ripoll, Especialista en cirugía oncológica de mama del Hospital Quirónsalud Valencia.

Para poder abordar el tratamiento completo del cáncer de mama, es necesario evaluar los ganglios de la axila donde está el pecho afectado, es decir, saber si existe afectación de los mismos y en qué grado, coinciden el Dr. Aleix Prat y la Dra. Suárez Agustín. “El ganglio centinela es el primer ganglio que el sistema linfático, desde la mama, drena en su camino hacia la axila. Si conocemos su estado, libre de infiltración tumoral o invadido por células tumorales, nos puede orientar sobre el estado del resto de la cadena linfática axilar”, completa el Dr. Ripoll.

Pero en este procedimiento general, y tal y como comenta el Dr. Claudio Maañón, las cosas han progresado y cambiado mucho en los últimos años: “La posibilidad de calcular el riesgo de recaída y la necesidad de un tratamiento complementario (quimio o radioterapia) en base a otros factores (como el perfil tumoral) ha hecho que la información obtenida de la axila sea cada vez menos necesaria para iniciar un tratamiento. Desde hace más de dos décadas, la idea de disminuir los tratamientos quirúrgicos en la axila ha progresado notablemente. Desde evitar un vaciamiento axilar en pacientes con un ganglio centinela negativo, hasta poder evitar una linfadenectomía en pacientes seleccionados con ganglios centinelas comprometidos por la enfermedad. Inclusive en esta línea tendremos más novedades en los próximos años, tendientes a disminuir cada vez más la necesidad de recurrir a un vaciamiento axilar completo”.

“Hemos pasado de técnicas agresivas como la mastectomía y el vaciamiento axilar con tratamientos radioterápicos de semanas de duración a la cirugía conservadora y la técnica del ganglio centinela con tratamientos de días con una eficacia similar y con mucha menor toxicidad”

En la misma línea apunta el Dr. Salvador Blanch al afirmar que “en el campo de la cirugía y radioterapia hemos pasado de técnicas agresivas como la mastectomía y el vaciamiento axilar con tratamientos radioterápicos de semanas de duración a la cirugía conservadora y la técnica del ganglio centinela con tratamientos de días con una eficacia similar y con mucha menor toxicidad. Desde el punto de vista de la oncología médica, por un lado la clasificación en tres grandes grupos de cáncer de mama hormonal, triple negativo y HER2 ha permitido el uso de terapias dirigidas específicas para cada subgrupo mientras que por otro lado, la selección de tratamiento en base a test genómicos puede evitar la quimioterapia hasta en un 40% de los casos”, puntualiza.

Sobre la reconstrucción mamaria, el especialista del hospital Quirónslaud Valencia dice que “si bien cada día somos más partidarios de la reconstrucción mamaria (que puede realizarse con técnicas heterólogas, mediante prótesis, o autólogas, con injertos tisulares), en la actualidad este procedimiento tras la mastectomía no supera el 40-50% de los casos”. “La reconstrucción puede ser inmediata o diferida. Personalmente soy partidario de la reconstrucción inmediata, siempre que sea posible, ya que el impacto emocional para la mujer es menor”, considera. “No debemos olvidar que la restitución de la imagen corporal también forma parte, bajo un enfoque global, de la curación de nuestros pacientes”, coincide en valorar el Dr. Claudio Maañón.

“Las terapias dirigidas, la inmunoterapia y los test genómicas mejoran el tratamiento del cáncer de mama”

 

 

Avances y nuevos desafíos

Entrando más en detalle y analizando los últimos avances terapeúticos, el Dr. García Foncillas subraya cómo en algunos subtipos de cáncer de mama se están consiguiendo resultados muy positivos. “Por ejemplo, y sobre todo, en los cánceres de mama HER2+ (que suponen un 15-18% del total de casos de cáncer de mama), incluso en pacientes que estaban recibiendo tratamientos dirigidos -que hasta ahora eran la referencia fundamental de estos tumores, pero en donde, cuando se generaban resistencias, nos quedábamos sin alternativa-, ahora contamos con opciones terapéuticas en este sentido que permiten que, incluso en situación de progresión de la enfermedad, podamos revertir estas resistencias e impactar en la supervivencia global. También se están en cáncer de mama triple negativo, la incorporación de la inmunoterapia está permitiendo registrar cambios importantísimos que abren nuevas perspectivas en el abordaje de este tipo de tumor. En otro subtipo importante y crítico, el cáncer de mama hormonosensible, tenemos posibilidad clara de mejorar en todos los subgrupos de edad, y en relación con mujeres pre y post menopaúsicas, la supervivencia global con el uso de inhibidores de ciclinas dependientes de kinasa. Al tratarse de un tratamiento oral, donde podemos modular los efectos tóxicos, podemos impactar, no solo en supervivencia, sino también en la calidad de vida de estas pacientes. Igualmente, también hay noticias esperanzadoras para las pacientes de cáncer de mama con algún defecto en la reparación del ADN a través de los mecanismos de recombinación homóloga gracias al tratamiento con inhibidores de PARP”, pormenoriza. Y subraya: “En esta línea lo que es claramente importante es la caracterización molecular y biológica del cáncer de mama para poder abrir líneas de tratamiento personalizado dirigidas a ese tipo de tumor concreto”.

Es vital, además, “estudiar cada caso de forma individualizada y darle un tratamiento a la carta. Estas decisiones se toman siempre dentro de los comités multidisciplinares, formados por los especialistas que participan en cada uno de los aspectos relacionados con el cáncer, desde cirujanos, radioterapeutas, ginecólogos, oncólogos, patólogos y radiólogos, a nutricionistas, enfermeros, psicólogos y fisioterapeutas. En las reuniones que se realizan semanalmente cada caso es evaluado por este conjunto de especialistas y tras una valoración integrada y conjunta se emite la mejor opción terapéutica. Es una forma más de tratar de la forma más individualizada posible al paciente” recalca el Dr. Blanch. Y, al mismo tiempo, como destaca el Dr. Jesús García Foncillas, “es crítico que, en el contexto de los centros de excelencia, toda esta actividad esté en conexión directa con los laboratorios de investigación para extraer mayor información y utilizar los elementos de valoración molecular y genómica para definir alternativas que, desde las fases más precoces de la investigación aplicada, permitan conseguir mejores resultados desde el diagnóstico al tratamiento. Cualquier otra concepción distinta puede suponer no ofrecerle a la paciente las opciones más avanzadas y, en algunos casos, perder oportunidades que pueden llegar a impactar en la supervivencia”

Un futuro esperanzador

“¿Qué está por venir?” Todos los profesionales consultados coinciden en que “el futuro es muy prometedor”. “En prevención de cáncer de mama estamos viendo que hay genes implicados en el riesgo de diseminación a distancia y desarrollo de metástasis. Posiblemente podamos tener en breve terapias dirigidas que permitan reducir la probabilidad de esta diseminación. Por otra parte, en situaciones de cáncer de mama metastásico, los ensayos clínicos con algunas nuevas moléculas nos están permitiendo abrir nuevas vías de esperanza. No obstante, hay que seguir insistiendo en que la llave fundamental del éxito del abordaje del cáncer de mama es el diagnóstico precoz”, vaticina e insiste el Dr. Jesús García-Foncillas.

La llave fundamental del éxito del abordaje del cáncer de mama es el diagnóstico precoz

“Estoy convencido de que en un futuro no muy lejano el cáncer de mama avanzado se convertirá en una enfermedad crónica, como puede ser la hipertensión arterial y la diabetes”, dice el Dr. Blanch. “A las personas diagnosticadas con esta enfermedad les digo ‘ánimo’. Hay muchas personas y entidades involucradas trabajando para que se pueda superar esta enfermedad”, resalta la Dra. Suárez Agustín. “Todas mis pacientes me han dejado ejemplos de vida. Es necesario preguntarles y solicitar cada vez su participación activa en la toma de decisiones. La curación es hoy posible en la mayoría de los casos”, concluye el Dr. Claudio Maañon.

Autoexploración, la detección precoz en tus manos

 

Área a examinar
Invertir la posición de los brazos al examinar el otro pecho
1. Levanta los brazos sobre la cabeza e inspecciona ambos senos buscando cualquier anormalidad, como expulsión de líquido por los pezones, pliegues, hoyuelos, piel escamosa (piel de naranja)
o protuberancias (bultos).
2. A continuación, presiona las manos fuertemente sobre las caderas e inclínate ligeramente hacia el espejo mientras empujas los hombros y codos hacia delante. Estos dos movimientos realzan cualquier cambio en el contorno del pecho.
3. Examina tu mama derecha con la yema de los dedos de tu mano izquierda, presionando suavemente con movimientos circulares, de dentro hacia fuera en el sentido de las agujas del reloj. Palpa buscando la presencia de masas o puntos dolorosos.
4. Examina la axila con la yema de los dedos, con movimientos circulares, para detectar masas o zonas blandas, o cualquier engrosamiento o abultamiento bajo la piel.
5. Examina el pezón sin cambiar de posición. Presiónalo suavemente y observa si
se produce alguna secreción
o sangrado. Repite éste y los pasos anteriores invirtiendo
la posición de los brazos.
6. Para examinar la mama derecha, acuéstate y coloca una almohada o una toalla enrollada bajo tu hombro derecho. Coloca tu mano derecha detrás de la cabeza y con el codo elevado.
7. Con la yema de los dedos de la mano izquierda presiona suavemente describiendo de nuevo movimientos circulares.
8. Continúa dando la vuelta a la mama. Palpa toda la superficie en busca de masas, zonas blandas o hundidas. Presta especial atención a la zona que va de la mama a la axila y a la axila misma.
9. Para examinar la mama izquierda, repite los pasos anteriores invirtiendo la posición de los brazos.